Esta Ensalada César se reinventa al cambiar los crutones de pan por cubos dorados de Queso de Freír Tropical. Al freírse, el queso queda crujiente por fuera y suave por dentro, aportando más sabor y textura a la lechuga fresca y crujiente. Además, es una opción sabrosa con más proteína que los crutones tradicionales. El aderezo mantiene el toque clásico y ligeramente ácido de la Ensalada César, mientras que el queso crujiente hace que cada bocado sea más completo y satisfactorio. Disfruta esta ensalada cualquier día de la semana o sorprende a tus invitados.
Ingredientes
- 1 lechuga romana grande, lavada, seca y troceada
- Queso de Freír Tropical, cortado en cubos
- ½ taza de aceite vegetal (para freír el queso)
- 6 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
- 2 huevos
- 2 cucharadas de jugo de limón recién exprimido
- 2–3 cucharadas de anchoas picadas finamente (al gusto)
- Unas gotas de salsa Worcestershire
- Sal, al gusto
- Pimienta negra recién molida
Preparación
- Haz los crutones de queso: Calienta el aceite vegetal en un sartén amplio a fuego medio. Agrega los cubos de Queso de Freír en tandas, volteándolos con cuidado para que se doren de manera uniforme por todos lados. Cuando estén bien dorados y crujientes, retíralos y colócalos sobre papel absorbente. Reserva.
- Prepara los huevos: Con ayuda de un alfiler o aguja fina, perfora cuidadosamente la parte más ancha de cada huevo. Lleva una olla pequeña con agua a ebullición y cocina los huevos durante 60–90 segundos. Este paso permite que la clara se espese ligeramente mientras la yema permanece suave. Retíralos del agua, rompe los huevos en un tazón y asegúrate de incorporar cualquier parte de clara que pueda quedar adherida a la cáscara.
- Haz el aderezo: Bate los huevos con un tenedor o batidor hasta integrarlos. Añade el jugo de limón y, sin dejar de mezclar, incorpora poco a poco el aceite de oliva hasta obtener una mezcla cremosa. Agrega las anchoas picadas y unas gotas de salsa Worcestershire. Sazona con sal y abundante pimienta negra. Ajusta el sabor si es necesario.
- Arma la ensalada: Coloca la lechuga romana en un recipiente amplio. Vierte el aderezo y mezcla suavemente hasta cubrir bien las hojas. Incorpora los cubos de queso frito justo antes de servir y mezcla ligeramente. Sirve de inmediato para disfrutar el contraste entre la lechuga fresca y el queso crujiente.